La oración que da resultados
Comenzando con el año 2008, el mensaje de aliento, ánimo y exhortación hacia la oración estará a su disposición en español bajo el título de Oración 8##.
Cuando necesito ánimo para orar, re-leo alguna sección de la antología escrita en inglés en los 1800’s del autor E M Bounds. E. M. Bounds on Prayer fue publicada en 1997 por Whitaker House, 30 Hunt Valley Circle, New Kensington, PA 15068. El Sr. Bounds fue contemporáneo de John Wesley en los Estados Unidos.
En el primer capítulo, “La Fuerza que Forma al Mundo” del primer libro, Propósito en Oración, E M Bounds propone: “Las oraciones de los santos (seguidores) de Dios son el capital de valores del cielo por (cuya inversión) Cristo lleva acabo Su gran labor en la tierra… (La oración es lo que activa para que) la tierra sea cambiada (radicalmente), revolucionada; (la oración hace que) los ángeles se muevan con alas más poderosas y más rápidas; y la póliza de Dios se define y toma forma cuando las oraciones de Su pueblo son más numerosas y más eficaces.”
La primera lección que nos toca a los creyentes es aprender a orar. Lo que sigue es recibir estímulo o exhortación para seguir orando ya sea por correo electrónico o un buen libro. El diablo sabe que si impide la oración específica de los creyentes, el diablo puede interrumpir el mover de Dios sobre la vida de los mismos creyentes o sobre la “tierra” cuyo dominio nosotros, los creyentes, deberíamos tener. ¡Qué honor es el saber que Dios utiliza nuestras oraciones como el capital del inversionista para llevar acabo la perfecta voluntad de Dios en la tierra! Yo creo que Dios nos coloca en lugares geográficos estratégicos para que a través de la oración tomemos autoridad sobre la tierra que Adán con su pecado original otorgó al diablo.
A fines de los 1970, en una convención regional de la Fraternidad de los Hombres de Negocios del Evangelio Completo en St. Louis, MO, el orador que era abogado nos habló sobre la importancia de orar por nuestra tierra. Nos estimuló a que le pidiéramos a Dios que nos enseñara el territorio que deberíamos reclamar para su gloria. Mientras manejaba las 600 millas a mi casa, le pedí al Señor que me enseñara mi territorio de oración. Mi tierra consistiría de 150 millas alrededor de mi casa. Manteniéndonos siempre en oración, organizamos 13 capítulos de FGBMFI en 13 pueblos y ciudades en 7 años y vimos a cientos de hombres y mujeres acercarse a Jesucristo.
Pídele hoy a Dios que te enseñe la tierra por la cual Él quiere que tú ores. Ora en el Espíritu Santo y sigue la escritura que se encuentra en II Crónicas 7:14 para que Dios sane tu tierra. Dios quiere utilizar tus oraciones y quiere que seas testigo del milagro de restauración de tierra sana.
Terry H. Peters, DC
01082008